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El London Metal Exchange (la Bolsa de los Metales de Londres - LME), principal bolsa del metal y materiales industriales, proporciona liderazgo, credibilidad, eficiencia y liquidez al mercado a través de su estructura única compuesta de tres sistemas de negociación complementarios y un mecanismo de entrega física.
Sus precios son utilizados como referencia en más del 95% de las negociaciones de metal en el mercado físico a nivel mundial. En 2008 se facturaron 10,2 millones de billones de dólares estadounidenses con volúmenes que superaron los 2,7 miles de millones de toneladas.
El LME ha establecido relaciones a largo plazo dentro de las comunidades tanto de commodities como financieras, a las que proporciona precios transparentes y un foro para la gestión del riesgo de precio dirigido a la industria global del metal.
El LME se ha convertido en una plataforma con la capacidad, los recursos y los contactos para proporcionar herramientas de gestión de riesgos fiables para las industrias del molibdeno y el cobalto.
Un ambiente seguro y bien regulado es fundamental para el éxito del mercado de futuros del molibdeno y el cobalto. El LME cuenta con requisitos legales para asegurar que la negociación se lleva a cabo de una manera disciplinada y es, además, un Recognised Investment Exchange (Mercado de Valores Reconocido) proporcionando una firme protección a los participantes.
La regulación del mercado la lleva a cabo sobre todo el LME, mientras que el FSA (Organismo Regulador de Servicios Financieros) es responsable de regular la integridad de las negociaciones de los miembros del LME desde un punto de vista financiero.
El LME tiene un alcance mundial. Sus compañías miembro proporcionan un servicio personalizado con la capacidad de negociar las 24 horas del día a través de sus tres plataformas de negociación.
El LME es único en comparación con otros organismos financieros gracias a sus robustas relaciones con la comunidad de metales no ferrosos. Debido a que el cobalto y el molibdeno son subproductos del cobre y el níquel, el LME y sus miembros ya disponen de los contactos relevantes en estos mercados. Gracias a los contratos de futuros las industrias del cobalto y el molibdeno podrán gestionar el riesgo de precio en estos mercados intrínsicamente volátiles.
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