|
El LME ha anunciado su intención de lanzar contratos de futuros para cobalto y molibdeno de entrega física como respuesta a la gran demanda de la industria para obtener precios fiables y mejores mecanismos de gestión de riesgos.
Los contratos de cobalto y molibdeno permitirán a la industria hacer cobertura contra la volatilidad de los precios. La cobertura es el proceso que gestiona el riesgo de un cambio en los precios compensándolo en el mercado de futuros. La capacidad para realizar una cobertura permite a productores, consumidores y comerciantes determinar cuanto riesgo de precio están dispuestos a aceptar. El proceso de cobertura creará también por primera vez un precio de mercado verdaderamente transparente y representativo.
La producción de molibdeno es de aproximadamente 190.000 toneladas al año con un valor de $3,8 miles de millones, mientras que el cobalto 55.000 toneladas por valor de $1,6 miles de millones. Se compara con las 350.000 toneladas del estaño ($3,8 miles de millones).
La negociación es hasta 15 meses en el parqué, Select y por teléfono. Al igual que otros contratos del LME, solo miembros pueden negociar; la industria física y otros participantes del mercado deben acceder a éste y a los servicios de gestión de riesgo de precio a través la membresía del LME.
La opción de entrega física, a pesar de no ser muy común, juega un papel importante en la creación de la convergencia de precios en el LME. Esto significa que si el precio del LME da la impresión de ser demasiado alto o demasiado bajo, los participantes del mercado verán una oportunidad favorable de fijar el precio y utilizar el mecanismo de entrega. La presencia, o amenaza, de entrega asegura que el precio del LME esté en todo momento al mismo nivel que el precio del mercado físico. Asimismo, permite a la industria vender material a través del sistema de entrega del LME en época de exceso de producción, y utilizar el LME como fuente de material cuando hay gran escasez.
![]() |
El LME es principalmente un mercado financiero más que físico, en el que la negociación se utiliza para gestionar riesgos más que para asegurar metal. Menos del 1 por ciento de los contratos negociados en el LME resulta en entrega física, por tanto, las posibilidades de encontrarse con metal que no se puede utilizar son bastante bajas. En el caso improbable de que el contrato se cierre con entrega física, los lotes se pueden intercambiar o vender a una prima o descuento del precio LME. La industria del cobalto está ya habituada a esta forma de ejecutar negocios, ya está negociando metal con una prima o descuento del precio del cobalto del Metal Bulletin.
Los contratos de futuros han proporcionado herramientas eficaces y fiables con las que gestionar la volatilidad. El cobalto y molibdeno ya son mercados volátiles, pero los contratos del LME ayudarán al sector a gestionar el riesgo mucho mejor.
La introducción de un mercado de futuros ofrece a especuladores y fondos el potencial de invertir en la industria; su participación no aumenta la volatilidad fundamental.
Los especuladores ya están involucrados en el cobalto y el molibdeno y contribuyen a la volatilidad. Los metales negociados en mercados de valores son normalmente menos volátiles porque más participantes tienen acceso al mercado y sus acciones son reguladas.
|